Los tres mosqueteros o veinte años después

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Los tres mosqueteros ó Veinte años después
Manuel GRACIÁN
24 Ago. 2012

En 1974 se formó un grupo médico de excelencia en el hospital municipal de Campeche ‘Manuel Campos’. Se cubrieron las especialidades médicas troncales para satisfacer las necesidades de la población campechana. Dos funcionarios públicos brindaron ayuda especial: el gobernador, Rafael Rodríguez Barrera (de feliz memoria) y el presidente municipal Alvaro Arceo Corcuera. El grupo médico compacto, dos años después, sirvió de apoyo para la fundación de la Escuela de Medicina de Campeche.

En Marzo de 1976 dos profesores tutores de tiempo completo, 6 docentes de apoyo encabezados por Manuel Gantús Castro, un chofer, dos secretarias, una afanadora, 72 alumnos y un director, fundaron la Escuela de Medicina de la Universidad. En ese entonces varios fundadores mantenían vivas las escuelas universitarias: Jorge González Francis, Luis Guerrero Ramos, Humberto Lanz Cárdenas, Guillermo González Galera, los más notables. Y un Rector que sólo asistía a la Universidad una vez al mes, durante la sesión del Consejo Universitario; los demás días atendía el Instituto Campechano. El presupuesto, como padre de familia, lo aportaba a cuentagotas desde la tesorería central de la Universidad. Y una especie de rector adjunto resolvía todos los problemas en la ciudad de México. Pero todo funcionaba bien. Raro Campeche el de entonces. A pesar de todo, la calidad de los egresados de odontología, contabilidad, ingeniería y abogacía eran en el nivel de la excelencia académica.

Pero la Universidad sabía y olía a rancio; y si la calidad académica era aceptable, los porros y algunas malas costumbres crecían como el trigo y la cizaña. La Escuela de Medicina comenzó a dictar nuevas normas en que la ciencia y la cultura se hermanaran. Se amenazó a su director, primero de palabra, y luego con un secuestro express. Se pidió la expulsión de los 13 alumnos secuestradores. El rector solicitó amnistía; el director, la concedió. Pero…cuando las clases de medicina estaba por reanudarse, los cuatro profesores tutores, amenazaron con renunciar, en bloque….¡Triste estampa la de aquellos días!

¿Cómo se evitó ese callejón sin salida? Fue fácil: el director denunció el escándalo, ante la opinión pública. Tribuna de Campeche apoyó la verdad con numerosos textos editoriales. Y prestó su voz a muchos alumnos quienes denunciaron los desaguisados. Fue un cantar de gesta del corazón humano: solidaridad entre alumnos y maestros. La participación del dirigente estudiantil, Rogelio Santiago Villalobos, Jorge Bravo Rosado, pátólogo, Eduardo espadas Arnabar, pediatra y Manuel Gantús, ginecoobstetra fue suficiente para restaurar la amenazada Escuela de Medicina.

Comenzó el cambio; se gestó gran movimiento estudiantil pacífico desde la Escuela de Medicina. Hubo cambio de rector: Humberto Lanz Cárdenas. Poco tiempo después, un  profesor de Medicina, Erbé Hurtado Estrella, fundó el primer sindicato de maestros de la Universidad. Se abrieron campos clínicos en diversas instituciones médicas y se procuró que la Universidad fomentará, además de la academia, la investigación clínica y los valores humanos…

En 1844 Alejandro Dumas escribió el folletín ‘Los tres mosqueteros’; al año siguiente, ‘Veinte años después’. La vida de los mosqueteros de 1628 a 1648; del sitio de la Rochela a los motines de la Fronda. De Richelieu, ya muerto; al tibio Mazarino: “corren vientos de Fronda…” Se asoma Luis XIV y en Inglaterra Cromwell se rebela y hace temblar a Carlos I. Los mosqueteros ya no son los mozalbetes que defendía a Ana de Austria; son tozudos, con experiencia, pero calculadores; incluso batallan en bandos opuestos…

Ahora en Campeche los tres médicos mosqueteros son añosos. Bien es verdad que no es lo mismo los tres mosqueteros que veintiséis años después. Uno de ellos se lamenta: “¡ya no le puedo seguir el paso; ¡ya estoy viejo!” Y enseguida corrige: …”¡pero Gantús es más viejo que yo!” Y, al unísono, más allá de dimes y diretes, más allá de banderías políticas, surge espontánea y cálida, la gran amistad sincera y fraterna que siempre los ha unido. “Uno para todos…y todos por Campeche”! ¡Dios bendiga la bahía de la buena pelea y al faro que la ilumina! – MG.Agosto 20 de 2012.

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