Canto de un hombre alegre

, , Leave a comment

The-muse-The-Muse-Erato-greek-mythology-17860288-300-300

(En el poema, la cadencia y el ambiente de una palabra
pueden pesar más que el sentido. Jorge Luis Borges. Los conjurados)

Desde mi bahía
Canto de un hombre alegre
Manuel Gracián
21.MAR.2015

Sé que estás frente a mi, y no te veo.
Sé que me ves y me consientes.
¿Por qué no puedo ver tu rostro,
conocerte y adorarte?
Se que me quieres, verdaderamente,
pero no me dejas verte,
¿qué será?…

La luna estaba molesta con la noche,
porque no encontraba al amado.
Durante el día, dormitaba;
por la noche, fatigaba la búsqueda.
Después de muchos días durmiendo, y
noches en duermevela,
¡apareció el amado!,
en un azaroso ensueño.

En la soledad de mi escritorio,
mientras tú eres feliz, yo te recuerdo.
No cambio mi momento por el tuyo,
somos del mismo mundo, equidistantes,
paralelas o círculos concéntricos,
sin aproximarnos nunca,
vivimos, juntos, en los sueños.

No pienso en ti en cada instante,
y te olvido minutos, horas, días…
Tiempos lentos, con amnesia,
y de pronto, revives en la aurora.
¡Surges con ímpetu infinito!,
mezcla de alegrías y tristezas.
Obsesión circular de búsqueda constante,
y un no encontrarte, mientras más te busco.

En la alborada, despierto y te recuerdo,
como algo suäve, de otro mundo.
¡Sí, hay otros mundos, pero están en este!
Y entre dos mundos nos separa,
el gran abismo impenetrable.

La niña asomó su cara sin sonrisa,
con sus ojos cerrados;
estiró el cuello y reveló su cuerpecito;
contorneó su pequeña pelvis y,
fue expulsada suavemente.
Entonces, respiró por vez primera,
y lanzó un gemido, de gratitud.

Blanca espuma de las olas,
cabello cano en las sienes:
olas que estallan en la orilla,
canas que asoman, tímidas.
Paraje marino de la infancia,
ensueños vivaces, no cumplidos.

La niña, asombrada por las canas,
acaricia suave el cabello…
Un perrito escarba en la arena;
un niño palmea en mi espalda y
observa, curioso, el poema.
Otro, me enseña el raspón de una roca.
Y el astro rey, puesto ya,
alumbra contento en arreboles…
Laura, gestante, contempla la escena.

(«No describas; recuerda que el pintor puede describir un paisaje mucho mejor que tú”. Ezra Pound. El arte de la poesía )

9339

 

Leave a Reply

(*) Required, Your email will not be published